Mitos y realidades sobre los anticonceptivos (II)

El mundo se mueve y se mueve deprisa. Cada vez más rápido. O quizás seamos nosotros los que nos movemos más despacio con la edad. Recuerdo que cuando era (más) joven los remedios y recetas que mi abuela tenía para todo. Algunas increíblemente efectivas, otras se basaban en santos y supersticiones.96893253

Pero no es necesario irse tan lejos, conozco a mucha gente que aún hoy en día continúa creyendo en mitos que ni ellos conocen de donde vienen. ¡Qué decir cuando estas historias se cruzan con la medicina! Continuamos con los mitos y realidades sobre los anticonceptivos.

Engordan, aumenta el vello y las espinillas: Los anticonceptivos de última generación llevan progestágenos que evitan la retención de líquidos y el aumento de peso. El vello y las espinillas son causa de los andrógenos (hormonas masculinas) que se controlan con los anticonceptivos y por lo tanto, incluso mejoran.

No tienen efectos adversos: los beneficios que ofrecen los anticonceptivos superan a los inconvenientes, pero pueden tener efectos negativos. Dolores de cabeza, sangrados entre regla y regla, disminución de la libido… son las más habituales. Muchas veces aparecen cuando se empieza con el tratamiento y desaparecen tras 3-4 meses. Se recomienda darles ese margen.

Producen trombosis: la píldora no es trombogénica, pero puede aumentar las posibilidades de trombosis en pacientes que previamente tienen un riesgo de base. Alteraciones en la coagulación, el tabaco, la edad… Son factores que pueden influir. Esta es la razón por la que se contraindica el uso de anticonceptivos hormonales en pacientes mayores de 35 años.

No se pueden utilizar a partir de los 35 años: si no hay factores asociados como el tabaco y se realizan los controles adecuados (revisiones anuales) no existe edad límite. Depende de las necesidades de la usuaria.

Es preciso descansar cada cierto tiempo: el tipo de hormona y las dosis que utilizaban los primeros anticonceptivos hacia que fuera recomendable el descanso. Hoy en día no es preciso descansar y se pueden tomar el tiempo que la paciente lo desee.

Durante la semana de descanso se deben tomar medidas para evitar el embarazo: El hecho de no utilizar las pastillas/parche/anillo durante una semana (también hay preparados de 28 días para no tener que descansar) es para que ocurra un sangrado, y comenzar un nuevo ciclo. El tratamiento no obstante ‘cubre’ todo el ciclo, no sólo los 21 días. La duración del tratamiento está pensada para que se asemeje a los ciclos menstruales normales, pero desde el punto de vista fisiológico podría ser más corto o más largo.

Son unos pocos ejemplos que han venido a mi cabeza, pero hay miles de ellos. Como se suele decir en estos casos: “En caso de duda pregunte a su médico” y “No intente hacer esto en su casa”.

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