La primera vez

Cuando vamos a un lugar por primera vez nos surge el miedo escénico, miedo ante lo desconocido. Son temores basados en conceptos que nuestro cerebro concibe basándose en ideas preconcebidas sin ningún fundamento. En medicina esta sensación de incertidumbre se multiplica por el temor a la enfermedad y daño físico. Acudir al médico siempre es complicado, porque si te duele algo y descubren un motivo puede ser malo, pero si no lo hacen… Puede ser peor.

imgInteriorYourFirstVisit

Nada tiene que ver esta incertidumbre con la realidad de la primera consulta de reproducción asistida. Es una visita sencilla al especialista, donde se valora el caso, se  analizan las pruebas previamente realizadas (si las hubiera) y se orienta a la paciente o pareja en el estudio diagnóstico y posible tratamiento de fertilidad. El objetivo principal es que los pacientes entiendan en que consiste la reproducción natural, cuales son las causas principales de no conseguir un embarazo, lo que puede estar afectando a su fertilidad y en que consisten las técnicas de reproducción asistida.

Nuestro primer contacto con los pacientes es, muchas veces, el más importante. Con la primera entrevista, simplemente conociendo el historial médico podemos orientar el diagnóstico y el tratamiento. Esta es la razón por la que cualquier detalle puede resultar interesante; la frecuencia de las reglas, historial de operaciones previas, antecedentes familiares, tratamientos en otros centros…

Tenemos pacientes que son partidarios de no dar detalles sobre sus problemas ginecológicos y sexuales (puede ser por vergüenza, porque no lo crean importante o para ponernos a prueba). Otros, ocultan pruebas previas o tratamientos realizados en otra clínica (porque no tienen claro donde van a continuar con su caso).

Cualquiera de estos casos puede dificultar un correcto análisis, y retrasar un diagnóstico certero y por lo tanto, la consecución del embarazo. Tener reglas o relaciones dolorosas, una operación de apendicitis complicada, fracaso en tratamientos previos… Pueden descartar la inseminación artificial por diferentes motivos y orientar hacia la Fecundación In Vitro. Por otro lado, reglas irregulares, un seminograma adecuado o una frecuencia coitál baja pueden ser motivo de buen pronóstico en una técnica sencilla.

Toda información de un ciclo de reproducción previo realizado en nuestro centro o en otro, es muy importante para conocer que es lo que ha ido bien y que es lo que no ha funcionado. Esto nos permite optimizar el tratamiento, y por lo tanto mejorar las posibilidades de éxito.

Es importante confiar en el profesional, lo cual no es sinónimo de dejarlo todo en sus manos. Preguntar, indagar, interesarse por el tratamiento, ser parte activa de él será imprescindible para su desarrollo adecuado y mejor resultado. El equipo médico y el laboratorio son importantes, los pacientes lo son aún más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *